miércoles, 28 de junio de 2017

Cómo hacer una sopa o crema de verduras al estilo suizo


Las sopas y su magia: frías o calientes, templadas, con o sin pasta... llenas de vitaminas, de nutrientes insustituibles y de fibras saciantes. En la tendencia del saludable plato único ¿cabría recuperar este clásico primero de los menús de carretera?

A veces, en la vida, uno tiene que enfrentarse a situaciones extrañas... Algo así me pasó ayer; lo que yo llamaría  crema otros lo llaman sopa y pierdes el tiempo en tratar de explicar que son dos cosas diferentes... Son las consecuencias inevitables de trabajar fuera de tu país de origen. 

En el trabajo me han pedido que monte una "sopa" con un caldo y algo de verdura...  que esté tan rica que te haga desear repetir... Mi falta de conocimientos de los usos gastronómicos suizos me pasa factura; aunque soy consciente de que las natas están presentes en casi todas las preparaciones a mí no se me ocurre en ese momento que sea factible meterla en la ecuación. Mi compañera me lo apunta pero no dice más; quiere que lo resuelva sola y yo tengo miedo de que lo paguen los clientes. 

Toda la información que me da es que tengo que  usar una base de cebolla y ajo. Y entonces... todos mis conocimientos vienen a mí, a salvarme de la situación. Más tarde, ella sugiere incorporar a mi caldo un poco de sémola (jamás había usado sémola!!!!) y mi cara se lo dice todo, pero consiento y el resultado es bastante esperanzador. Con los ajustes posteriores nos queda una "sopa" genial aunque yo no acabo de creérmelo!

Hoy lo he querido probar en casa, más o menos en las mismas condiciones.  Aquí os dejo mi propuesta para una sopa rápida, rica y casera, de aprovechamiento o no, que puedes tener guardada en tu nevera para hacer un primero sano cuando lo desees. 

Sobre los ingredientes elegidos, confieso que es la verdura que tenía en la nevera, lo que totalmente está en consonancia con la idea de este post: qué tengo...? y ser capaz de hacerlo. Así pues el color natural resultante no es tan bonito como cuando lleva mucha zanahoria o cuando haces crema de calabacín, pero recuerda que puedes usar colorante alimentario o cúrcuma, y asunto arreglado.

Ingredientes:
-1 cebolla mediana
-1/2 o 1 ajo
-250 ml de caldo de carne
-500 gr. de verduras cocidas
-500 ml del caldo de las verduras
-1 ct de concentrado de verdura
-1 cs de concentrado de tomate o 2 de puré de tomate
-50 ml de nata (leche si lo deseas menos graso)
-2 cs de sémola
-sal y pimienta



El procedimiento:
-Rehogamos la cebolla y el ajo en un poco de aceite de oliva.


-Por otra parte, cocemos las verduras, si es que no las tenías cocidas ya.


-Incorporamos los caldos y las verduras cocidas. Trituramos todo. Y ponemos el concentrado de tomate. 


-Cuando esté hirviendo añadimos la nata o leche, y la sémola. Coceremos al menos 10 minutos. Rectificamos de sal y pimienta. Y apartamos.



Esta sopa es perfecta para conservar unos días en la nevera para lo que surja. 
En el momento de servir, puedes añadir una cucharada de queso crema o de nata, con un espolvoreo de cebollino fresco bien picado.


También queda bien con un huevo duro picado y picatostes. Bueno, los picatostes van bien en todos los casos.

Lo puedes convertir en una cena completa de última forma; sólo sírvete más cantidad y añade el pan y el huevo en el momento de comer. Luego cierra con algo de fruta. Ohhh... no veo el momento de sentarme a la mesa!

Ha sido muy interesante mi incursión en el mundo de la sopa. Ya estoy pensando en la siguiente...
Gracias por leer! xxx